
Espaillat. A una semana de las intensas lluvias que provocaron severas inundaciones en el municipio de Gaspar Hernández, por el desbordamiento del río Joba, residentes de distintos sectores afectados denunciaron que las ayudas gubernamentales aún no han llegado de manera efectiva.
Las condiciones son precarias en las zonas devastadas por la crecida de los afluentes, mientras que aún los desplazados por la destrucción de las viviendas, piden mayor apoyo gubernamental.
Alejandro Gil, director de la Defensa Civil en Gaspar Hernández, dijo que los moradores de El Caimán, Matadero Viejo, barrio La Gallera, Villa Deportiva, calle El Sol, La Jagüita, La Auyama, sector Multiuso, La Duarte y el sector Los Taxis les han manifestado que todavía están a la espera de brigadas oficiales para la entrega de enseres del hogar y asistencia para la limpieza de viviendas anegadas.
Señaló que muchas familias lo perdieron todo y que, hasta el momento, la respuesta ha sido limitada.
“Aún hay muchas familias esperando que vengan a evaluarlos y a traer las ayudas, aquí hay casas llenas de lodo, muebles dañados y familias durmiendo como pueden”, expresó un comunitario de La Auyama, quien explicó que la situación se repite en otros puntos del municipio.
Pocos lugares con ayuda
De acuerdo con los residentes, el único sector donde la asistencia se ha desplegado de manera más completa es La Cueva de los Leones, lugar que fue visitado el pasado domingo por el presidente Luis Abinader durante su recorrido por las zonas afectadas, en las demás comunidades, afirman, la ayuda ha sido “tímida” o prácticamente inexistente.
Los afectados indicaron que, además de alimentos y colchones, necesitan electrodomésticos básicos y apoyo para establecer pequeños negocios que quedaron destruidos por la crecida del río.
Ante esta situación, hicieron un llamado urgente al Gobierno central y a las instituciones competentes para que amplíen el operativo de asistencia y garanticen una distribución equitativa en todos los sectores impactados, advirtiendo que la recuperación será difícil si no reciben apoyo inmediato y sostenido.
En tanto que el Ministerio de Educación activó un plan de respuesta inmediata en la costa Norte, a través de la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE) y el Distrito Educativo 11-01, para rehabilitar siete planteles afectados por las inundaciones en Gaspar Hernández.
Infoman que trabajan en reparación de escuelas
El director de la DIE, Roberto Herrera, supervisó los trabajos de rehabilitación en centros educativos que sufrieron daños estructurales y pérdidas de mobiliario, archivos y equipos tras la crecida del río Joba. Entre las escuelas intervenidas figuran la Básica Juan Pablo Duarte (El Caimán), que presentó daños severos y afectaciones en su verja perimetral; el centro Martina Villa de Mejía y la Primaria profesora Baudilia López.
JOSE ADRIANO RODRIGUEZ





